La segunda venida en Romanos

LA SEGUNDA VENIDA EN ROMANOS  

Dr. Rey Estrada - Instructor de escatología realizada

1. Romanos 2:5,6,16: La segunda venida de Cristo siempre comportaba el juicio o la ira de Dios. Dice Romanos 2:5,6,16  "Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios, el cual pagará a cada uno conforme a sus obras, en el día en que Dios juzgará los secretos de los hombres, conforme a mi evangelio, por medio de Jesucristo ".

2. Este es el mismo juicio predicho por Malaquías 4:5 que él describe como "el día grande y terrible de Jehová", y que también lo describe Juan el Bautista en Mateo 3:7 como "la ira venidera"; y el que describe el Señor Jesucristo en Mateo 11:22.24 como "el día del juicio" y el que finalmente describe Juan en Apocalipsis 20:11-15.

3. Pero ¿Cuándo sería ese fin o acto final? ¿Cuándo el varón designado para este juicio pagaría a cada uno según sus obras? Todo este juicio cae dentro del período de la generación existente, porque no pasaría aquella generación hasta que todo eso aconteciese (Mateo 24:34).

4. Romanos 8:18-23: La escatología de pablo: Dice Romanos 8:18-23. "Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse [que está a punto de revelársenos]. Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios. Porque la creación fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en esperanza; porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios. Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora; y no sólo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo".

5. La iglesia en Roma estaba bajo la presión de la intensa persecución, el apóstol Pablo  les habla a los santos en Roma de un día venidero de la liberación de sus sufrimientos y miserias del presente; una liberación que estaba ya allí, y no lejana. Venía un día de redención que traería libertad y gloria para los hijos de Dios, de cuyos beneficios participaría la creación entera.

6. La llegada de aquella consumación era esperada y deseada ansiosamente, por Pablo y por la creación misma, ambos, tenían la esperanza de una liberación de cargas por la cual estaban rodeados. Tan estimulante era la perspectiva de la emancipación venidera que, el apóstol pudo decir: "Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse"; o, como dice un pasaje similar en 2 Corintios 4:17 "Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria".

7. Ahora, Pablo en su escatología hace una  indicación de la cercanía de la esperada revelación, es "la gloria que está a punto de ser revelada, que pronto será revelada". La “gloria venidera" es la contraparte o antítesis de "la ira venidera". La segunda venida de Cristo comporta a ambos sucesos; porque la Parusía, fue la revelación de gloria para los hijos de Dios, y la revelación del día de ira para sus enemigos (Romanos 2:5,7).

8. No fue la muerte a lo que el apóstol miró como el período de liberación de los males presentes; ni tampoco miró hacia una época muy distante en su futuro. Sería o hubiese sido muy cruel que se le hablase a aquellos sangos en Roma de un período en alguna época futura cuando se retorcían bajo la angustia de sus sufrimientos, ellos fueron consolados con la “bendita esperanza” que les traería compensación por su actual aflicción.

9. El apóstol no se burla de ellos con una esperanza diferida. El día de liberación había llegado (corría el año 56 d.C.; la gloria estaba a punto de ser revelada (en unos 14 años- aun antes del 70 d.C.); y era tan cercano y tan grande aquel peso de gloria, que reducía a una insignificancia las pasajeras incomodidades de la hora presente.

10. El apóstol Pablo procede a hablar de una redención venidera, "Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios". Esa creación estaba esperando una manifestación, una consumación venidera. Esperar implica “hacerlo con la cabeza en alto” en intensa expectación, en un anhelo intenso, en espera de una satisfacción. Pero esta actitud de “hacerlo con la cabeza en alto” implicaba la cercanía, o el convencimiento de la cercanía, y de la deseada liberación.

11. Si juntamos estas dos afirmaciones de Pablo, primera, que la gloria "pronto ha de ser revelada"; segunda, que "el anhelo ardiente es esperar la manifestación", tenemos una demostración, que el suceso en cuestión es muy cercano, muy inminente.

12. Pero, ¿Qué se quiere decir con la creación? Es posible que implique “La creación material” con sus terremotos, tormentas, y volcanes como síntomas del doloroso mal genio del mundo natural. Pero el suceso supera a ese definición, pues, esa “creación” sólo puede referirse a seres conscientes, voluntarios, racionales, y morales. Tiene "intenso anhelo";  tiene su "propia voluntad"; tiene "esperanza"; es capaz de ser "sujetado a vanidad"; de ser "librado de corrupción"; de participar en "la gloria de los hijos de Dios". Estas características excluyen la creación inanimada e irracional, e incluyen a la raza humana en su totalidad. Además, la antítesis en el V:23 entre la creación como un todo y "nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu", sería muy antinatural e imperfecta si no diferenciara a los cristianos, no de las bestias y las plantas, sino de otros hombres.

13. El verdadero contraste en Romanos 8 ocurre entre los que tienen las primicias del Espíritu y los que no las tienen; y sería manifiestamente incongruente hablar de la creación irracional e inanimada como que "no tiene el Espíritu". Hacer que el apóstol se refiera aquí a la naturaleza universal puede ser admisible, pero entendemos, que se refiere a la raza humana y a la humanidad en términos generales; igual  significado se da en pasajes tales como Marcos 16:15 "Predicad el evangelio a toda criatura"; Colosenses 1:23. "El cual se predica en toda la creación (humanidad) que está debajo del cielo".  

14. ¿Es la creación inmaterial o es la raza humana que tiene esta actitud ansiosa y expectante, gimiendo y en labores de parto, esperando y anhelando la liberación y la libertad? En el período en que el Pablo escribió a los santos en Roma, era una época de la más profunda corrupción y degradación social; aquella humanidad gemía bajo la carga de su miseria y su esclavitud bajo el imperio romano, esas eran las condiciones sociales y morales en que estaba sumida aquella humanidad de hombres y mujeres con sus hijos, gemían bajo el yugo de la esclavitud romana. Suspiraban ansiosamente por el prometido Libertador o Mesías.

15. Los apóstoles pronto quedaron expuestos a una encarnizada persecución. El Imperio Romano era un reino de este mundo, y la raza humana gemía por la mejor paz de un "reino que no era de este mundo". Esta tiranía y esa opresión requerían un consolador, o de una preparación positiva para el evangelio de la gracia de Dios.

16. Pablo en Romanos 8 presenta la miseria, la esclavitud, los gemidos, y el anhelo de liberación de la creación, pero también afirma que un gran acontecimiento estaba a las puertas; el Señor estaba a punto de venir, según Su promesa, para ejercer su poder real, para dar recompensa y salvación a su pueblo, y poner a sus enemigos debajo de sus pies. 17. Pero la Parusía marcó una gran época en el gobierno divino del hombre. Puso fin al período de privilegio exclusivo para Israel. Disolvió el pacto entre Jehová y el pueblo judío, y abrió el camino para un pacto nuevo y mejor, que abarcaba a toda la humanidad. El cristianismo es la proclamación de la universal paternidad de Dios, pero la nueva era no fue inaugurada plenamente sino hasta que el estrecho reino teocrático local fue superado, y el Rey teocrático renunció a su jurisdicción y la entregó en las manos del Padre. Entonces la exclusiva relación nacional entre Dios y un solo pueblo fue disuelta, o se fundió con el sistema abarcante y mundial en el cual "no hay judío ni griego, ni circunciso ni incircunciso, ni bárbaro, ni escita, ni esclavo ni libre, sino sólo el Hombre (Colosenses 3:11). Cristo había hecho de todos los hombres Uno, "para que Dios sea todo en todos" (1 Corintios 15:27,28).

18. Esta era la respuesta a los gemidos y trabajos de la sufriente y oprimida humanidad de aquella generación; era introducirles "a la gloriosa libertad de los hijos de Dios"; conferir a los gentiles, "ajenos a la comunidad de Israel y extranjeros a los pactos de la promesa", los privilegios de la "ciudadanía de los santos", y hacerles "miembros de la casa de Dios".

19. Es de esta admisión de toda la raza humana en la [adopción de hijos], la cual, hasta ahora, había sido el exclusivo privilegio del pueblo escogido, de la que habla Pablo en Romanos 8:19-21, era el "misterio que en otras generaciones no se dio a conocer a los hijos de los hombres", "la multiforme sabiduría de Dios" (Efesios 3:5,10)(Colosenses 1:26). Los gentiles no formaban parte del pacto y "La dispensación de la plenitud de los tiempos" les había llegado, en la cual Dios se proponía "reunir en uno todas las cosas en Cristo, haciéndole cabeza de todas las cosas", derribando las barreras de separación entre judíos y gentiles, haciendo de ambos pueblos uno solo; aboliendo la ley ceremonial, fundiendo los elementos heterogéneos en un todo homogéneo, reconciliando la antipatía mutua, y uniendo a ambos como una familia a los pies del Padre de todos.

20. Pero, ¿Y todo esto acaso no se había confirmado ya por medio de la muerte expiatoria en la cruz? Ciertamente Romanos 15:8 dice que Cristo mostró y confirmó las verdades de las promesas hechas a los padres de Israel, pero el panorama del Nuevo Testamento nos muestra que la “obra de redención” aunque estaba mostrada y confirmada, estaba incompleta hasta la llegada de la Parusía. Un ejemplo de espera la tenemos en Romanos 8:23 donde Pablo incluyendo en el plural “nosotros” afirma que el mismo Pablo y los santos en Roma “gemían” al unísono, esperando la adopción, la redención de sus cuerpos.

21. Pablo enseña en Efesios 1:13,14 que como “Hijos de Dios” habían recibido solamente las “arras” y en Romanos 8:23 las “primicias”, y no la plena cosecha de su condición de hijos. Aquello no sería completamente suyo sino hasta la segunda venida del Señor, cuando "los santos que estaban vivos y habían quedado" cambiarían el presente cuerpo mortal y corruptible por una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos “un cuerpo celestial” que no se puede palpar ni ver con los ojos físicos.

22. La segunda venida de Cristo era la proclamación pública y formal de que la dispensación mesiánica o teocrática había llegado a su fin; y que el nuevo orden “cielos nuevos y tierra nueva” de Apocalipsis 21:1, en el cual Dios era todo en todos (1 Corintios 15:28)(Apocalipsis 21:3), había sido inaugurado, el “hecho está” de Apocalipsis 21:6 ya era una plena realidad ¡Todo estaba cumplido! de ahí, hacia delante sólo es degustación y disfrute a eternidad.

23. Hasta que el juicio de Israel tuvo lugar, todas las cosas no habían sido puestas bajo Cristo, el rey teocrático; sus enemigos todavía no habían sido puestos bajo sus pies. Hasta ese momento, podía decirse de la adopción que "le pertenecía a Israel". 24. Cuando al apóstol Pablo escribió a Romanos corría el año 56 d.C. y ellos estaban esperando que "sus enemigos fueran puestos debajo de sus pies". Cuando esta epístola fue escrita, todavía había algo incompleto, la “adopción de cuerpo celestiales” no había llegado, llegaría con la segunda venida de Cristo. La llegada de la Parusía terminaría con toda la estructura y la urdimbre del judaísmo incrédulo al mesianismo de Cristo. Hebreos 9:8,9 afirma que "aún no se había manifestado el camino al Lugar Santísimo, entre tanto que la primera parte del tabernáculo estuviese en pie". Dice que este tabernáculo es "símbolo para el tiempo presente" - sirve a un propósito temporal - hasta el tiempo de la reforma, esto es, la introducción de un nuevo orden espiritual, celestial y eterno.

25. ¿Cómo puede decirse, después de la ascensión de Cristo, que aún no se había manifestado el camino al Lugar Santísimo? La explicación es que, mientras el culto del templo, con su exclusión de todos, menos del sumo sacerdote, del Lugar Santísimo, todavía existía cuando se escribió a Hebreos 9:8,9 y corría el año 67 d.C., el camino de la salvación no se habría manifestado plenamente, pero se manifestaría esa plenitud de salvación cuando según Hebeos 9:28 Cristo vendría a salvar a los que le esperaban en su segunda venida sin relación con el pecado.

26. La segunda venida de Cristo haría posible que el pacto antiguo fuera superado por el nuevo; al antiguo y al nuevo se les permitió subsistir juntos por un tiempo (desde la cruz hasta la destrucción del templo)(Desde el año 33 y medio al aun antes el año 70 d.C.). La gracia y la paciencia de Dios mientras esos dos pactos corrían a través de las epístolas de los apóstoles, hacia retardar o demorar el golpe final del juicio o de la ira de Dios.

27. Aunque, la muerte de Cristo en la cruz, confirmó la eliminación de las grandes barreras entre judíos y gentiles, la demostración final de que "el camino al Lugar Santísimo" estaba abierto de par en par para toda la humanidad, no ocurrió sino hasta que la estructura entera de la economía mosaica, con su ritual, y el templo, la ciudad, y el pueblo fueron repudiados pública y solemnemente, y el judaísmo, con todo lo que le pertenecía, quedó barrido para siempre por la segunda venida de Cristo. La primera venida de Cristo confirmó y la segunda venida de Cristo finiquitó cumpliéndose por medio de esta “bendita esperanza” todo lo que estaba escrito sea predicción, profecía o promesa.

28. Romanos 8:20: Ahora, Romanos 8:20 dice que "la creación fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en esperanza",  La interpretación popular entre las iglesias cristianas es que "la creación visible ha sido puesta bajo la sentencia de descomposición y disolución, no por su propia elección, sino por un acto de Dios que, sin embargo, no la ha dejado sin esperanza", pero esta interpretación no capta la naturaleza del mal al cual "la creación" fue sujetada; y, por consiguiente, tampoco la naturaleza de la liberación que se esperaba de ese mal en aquella generación de Pablo.

29. Hemos notificado por [creación] a la raza humana, que ha sido sujetada a vanidad y ¿Qué es esta vanidad? Vanidad en la mente de un judío era sinónimo de “idolatría” y esto era la estupidez del culto a los ídolos. Los ídolos son "vanidades ilusorias" en el Salmo 31:6 y en Jonás 2:8 y en Jeremías 10:8,15 cuando dice: "enseñanza de vanidades es el leño"; los ídolos "vanidad son, obra vana". "Los formadores de imágenes de talla, todos ellos son vanidad" (Isaías 44:9). En Listra, Pablo imploraba que el pueblo se "convirtiera de aquellas vanidades], es decir, del culto a los ídolos, para servir al Dios vivo (Hechos 14:15). En esta misma epístola (Romanos 1:21), Pablo, dando razón de la apostasía de la raza humana y su alejamiento de Dios, la explica por el hecho de que "se envanecieron" en sus razonamientos (dando alusión al culto idólatra). Entonces, La idolatría era la "vanidad" a la cual estaba sujeta la raza humana; la idolatría, la religión de los gentiles, la degradación del hombre, la deshonra de Dios.

30. Pero, ¿Puede decirse que el hombre fue sujetado a este mal por el acto de Dios ("por causa del que la sujetó")? Claro que si, porque Romanos 1:24,26,28 es muy claro cuando dice que "Dios los entregó", y esta “entrega” se refiere a esta misma apostasía. Entregar es abandonar. Dios por medio de un acto judicial los entregó a esa vanidad. Romanos 11:32 también nos dice que "Dios sujetó a todos en desobediencia". Dios entregó a los contumaces y rebeldes a la fatal consecuencia de su propio pecado programado. Por eso, puede decirse que la sujeción de la raza humana al mal de la idolatría no era simplemente la voluntad del hombre mismo, sino el acto judicial de la divina justicia.

31. Pero no era un decreto sin esperanza. "La preservación de una nación de la apostasía universal llevaba en sí un germen de esperanza para la humanidad. En la plenitud del tiempo, se manifestó el propósito divino de misericordia y redención para la raza humana, y "la adopción de hijos", que había sido privilegio exclusivo de un pueblo, ahora se declaraba abierto para todos sin distinción. La raza es representada como esperando con ansiosa expectación este alto privilegio, y ahora el evangelio, que era el medio divinamente señalado para rescatar a los hombres de la corrupción y degradación morales del paganismo, proclamaba liberación y salvación "para gentiles y judíos, bárbaros, escitas, esclavos y libres" y esta proclamación de la nueva era fue hecha de la manera más pública y formal en la Parusía.

32. Romanos 13:11,12: La cercanía de la salvación venidera: Dice Romanos 13:11,12. "Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos". Pablo afirma que la gran liberación había llegado. Nunca es la muerte y la tumba, sino la Parusía, la "bendita esperanza, y la gloriosa aparición de Jesucristo", lo que los apóstoles e iglesias del primer siglo esperaban. Pablo esperaba el pronto advenimiento del Señor. En pasajes como 1 Tesalonicenses 4:17 y 1 Corintios 15:51 Pablo habla de la venida del Señor como aproximándose rápidamente. Pablo siempre quiso decir lo que dijo, "El Señor está a las puertas". Él creía esto; enseñaba esto; y esta era la fe y la esperanza de toda las iglesias que el fundamentó en esa “bendita esperanza”. ¿Estaba equivocado? ¿Vivió y murió la iglesia primitiva creyendo una mentira y generando una falsa esperanza para su generación? ¿No ocurrió nada que correspondiese a sus expectativas? ¿Dónde está el templo? ¿Dónde está la santa ciudad de Jerusalén? ¿Dónde está la ley de Moisés? ¿Dónde está la nacionalidad judía? Todas estas cosas perecieron al mismo tiempo; y de todas ellas se predijo que desaparecerían en la Parusía.

33. Romanos 16:20: Esperanza de una pronta liberación: Dice Romanos 16:20. "Y el Dios de paz aplastará en breve a Satanás bajo vuestros pies". Aquí tenemos otra referencia a la cercana aproximación al día de la liberación de Pablo y de los santos en Roma. El aplastamiento de la cabeza de la serpiente de Génesis 3:15 es la victoria de Cristo, y esa victoria se ganaría pronto. Entre los enemigos que habrían de quedar debajo de sus pies estaban la muerte, y el que tenía el poder de la muerte, a saber, el diablo, esto es el pecado, el “emperador del que tenía el imperio de la muerte” (Hebreos 2:14).  

34. En la expectativa de su crucifixión, el Señor declaró: "Ahora es el juicio de este mundo; ahora el príncipe de este mundo será echado fuera", y ya hemos demostrado en qué sentido y cuán ciertamente se cumplió esa predicción. De la misma manera, se acercaba el día en que los sufridos y perseguidos cristianos serían librados, por la Parusía, de los enemigos de los cuales estaban rodeados, y cuando el maligno instigador (el imperio romano) y cómplice de toda esa enemistad yacería postrado bajo los pies de ellos. Dios es todo y en todos.

 

 

Dr Rey Estrada
 
Escatología 70...
El misterio de Dios consumado
Reynaldo Estrada...
Instructor de Escatología Realizada
Correo: m12r26@gmail.com
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Otros estudios: http://preterismototal.blogcindario.com/usuarios/5813078-universidadupc.html
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